Ciencias o Letras por Montsecestelo.com

Tomar decisiones

Son los últimos días de clase y los chavales de 3º de ESO andan algo revueltos. Ahora les toca decidir que asignaturas van a cursar el año que viene. En sus vidas tomarán millones de decisiones, pero con 14 años, no es lo que más les apetece. Unos días piensan que: “es que… las mates no se me dan bien”, otros que: “ es que filosofía …eso dice mi padre que no sirve para nada” y otros:” letras, si letras que es más fácil” o todo un clásico: “yo es que no sé qué voy a estudiar, no lo tengo claro”.

 

¿Cómo podemos ayudar a nuestros chavales en estos momentos?

 

Primero:  Escuchando. Que cosas digo verdad, escuchar …” pues claro que les escuchamos”, me decía un padre el otro día. Obsérvate cuando escuchas, da igual que sea a tu hijo, tu hermano, o el vecino de enfrente, la mayoría de las veces antes de que acaben de hablar estamos pensando en nuestra próxima pregunta o en lo que estas deseándole contar o en que se te ha olvidado llamar a tu madre. Deja que te cuente lo que quiera, no sentencies con tu cara, con tus manos, déjalo terminar, pregúntale sobre algo de lo que te ha contado, para que lo concrete o te amplié información, que sienta que le escuchas.

Segundo: No intentes decidir por ellos, no les haces ningún favor. Tomar decisiones forma parte de su crecimiento personal y les ayuda a tomar conciencia de sus posibilidades y de su autonomía. Puedes ayudarles, eso si, a perfilar todas las alternativas posibles, a tener en cuenta no solo el aquí y ahora, sino a valorar qué ocurrirá más a medio y largo plazo.

Tercero: Acordaros de cuando eran pequeños que era lo que les apasionaba. Que se les daba genial y con lo que se pasaban horas y horas sin pensar en otra cosa. ¿Qué ha quedado de aquello? ¿Qué hay ahora que les cause esas mismas sensaciones? Y si para eso que les apasiona tienen que estudiar mates qué es lo que peor se le da, ¿renunciarían a ello?  Os animo a que les preguntéis:

 

¿Qué es exactamente lo que se les da mal?

¿Qué entienden ellos por dárseles mal?

¿Qué se les ocurre para compensar eso?

Preguntar más a la profesora, sentarse con ellos, estudiar más en casa…  Pueden surgir muchas cosas. Sería interesante comprometerse con alguna de esas opciones y ponerlas en práctica y ver después que pasa. Cuando algo nos apasiona lo hacemos sin darnos cuenta y afrontamos cualquier dificultad de forma firme y tenaz. Si conseguimos hacer de nuestra pasión nuestra profesión está garantizado que nuestro bienestar físico y psíquico crecerán en armonía y equilibrio. .

 

Cuarto: Por último, quizás la opción que elijan no nos guste o no resulte ser la más acertada, pero habrán reflexionado y valorado los pros y los contras. Así siempre será una buena decisión aunque no alcance la totalidad de su propósito. Serán millones de decisiones las que tomarán en sus vidas. Está claro que elegir qué asignaturas cursar, no será la más significativa, pero este es un buen momento para comenzar con la toma de decisiones.

Tomar decisiones, perder el miedo a equivocarse forma parte del proceso, aprender de nuestros errores, es todo un aprendizaje, nos garantiza estar más cerca del éxito la próxima vez. Por eso, es muy importante, hacerles saber algo muy valioso, que si se equivocan estaréis a su lado para acompañarles en este camino tan maravilloso que es la vida.