Coaching. ¿Qué es?

Uno de los principales impulsores del coaching en el mundo, Jonm Whitmore nos habla del coaching como “una manera de ser y de estar”. Estoy convencida de que es así y me gustaría explicarte por qué. Es complicado definir un término que en los últimos tiempos se prefija a cualquier expresión con la intención de impactar y garantizar su éxito. Está de moda y suena muy bien. Es frecuente y de hecho acertado relacionar el coaching con el deporte, pues sus comienzos fueron esos. Un coach era un entrenador deportivo, pero ya no es tan acertado. Ahora está muy relacionado con otros entornos como con técnicas de ventas, orientación y mentoring a directivos.

No censuro esas técnicas pero eso no es coaching y seguiré explicando porque;

Porque el coaching es todo un proceso de aprendizaje cuyo punto de partida es la persona, su presente y lo que quiere llegar a ser. Ese camino es el coaching en él. El coach acompaña y ayuda a buscar dentro de la persona sus mejores recursos, a ordenar, cuestionar evaluar, reflexionar, planificar y ver desde otra perspectiva y sobre todo a actuar. No se trata de solucionarle una necesidad o un problema concreto. Se trata de ayudar al coachee para que sea el quien los soluciones y desarrolle un estilo de funcionamiento más eficaz.

Hoy, en donde todo se mueve, cambia, fluctúa, sin apenas darnos cuenta, un día sigue al otro, rápido, sin detenernos, no está permitido coger aliento. Todo es importante, urgente… Hasta que un día frenas en seco y descubres cual es realmente tu realidad. Descubres que hay un gran conflicto entre lo que eres y lo que haces. Dando importancia a valores y creencias que poco tienen que ver con tu verdadera identidad. Pero que has permitido casi sin darte cuenta que conduzcan tu vida.

Es aquí donde el coaching puede ayudarte

Como proceso de aprendizaje para empezar a caminar de nuevo. Pero ahora eligiendo tú el camino, el ritmo y lo más importante, el destino. La clave del coaching no está en que el coach le diga al coachee (persona que recibe el proceso de coaching) lo que debe o tiene que hacer. Si no, que éste estimule un proceso mediante el cual sea la propia persona quien busque y ponga en práctica soluciones. Piké Avat dice: “Cuida tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu carácter. Cuida tu carácter porque se convertirá en tu destino.”

El impacto que nuestros pensamientos y emociones tienen en nuestras vidas es enorme. Marcar la diferencia; eso es lo que nos permite el coaching. Marcar la diferencia entre lo que soy y lo que quiero llegar a ser. Me permite parar a reflexionar. “Estar” y tomar conciencia de lo que me rodea, de mis fortalezas y la forma de potenciarlas. De mis amenazas y la forma de afrontarlas. Marcar la diferencia y descubrir y optimizar el máximo rendimiento individual y colectivo de las personas.