hablar con adolescentes por montsecestelo.com

Hablar con nuestros adolescentes

Lo miro muchas noches cuando está dormido, que poco queda de aquel pequeño, ahora le sobresalen los pies de la cama y sus monosílabos son las únicas palabras que utiliza cuando hablamos.

«¿Cuándo ha pasado esto?» – Me pregunta María.

Ningún encantamiento cambia a nuestros hijos, realmente siempre lo han hecho, solo tenemos que fijarnos en alguna foto del primer mes de vida al primer año, al segundo año… Pero sin embargo reaccionamos ante estos cambios, como si nuestros hijos fueran otros. Esto ocurre, como dice Fernando Alberca, “Su crecimiento exige mucho más a los padres; más cariño, más paciencia, más razón, más acierto, menos defectos, menos tonterías, menos salir del paso, más ejemplo y más verdad».

«¿Pero cómo?» – Decía María: ” Después de esas noches en vela, de cambiar pañales, de empezar una conversación con mi marido en el verano y terminarla en navidad… ahora no puedo aflojar.”

Desafortunadamente padres como María pueden resumir la relación con sus hijos en: discutir, hablar poco y molestarse mucho. Frases como “Yo soy tu madre así que tengo derecho a registrarte tus cosas” o “Yo soy su padre y puedo meterme en lo que vea necesario”. Se convierten en el agotador día a día.

Fruto del miedo que nos invade el verlos volar solos, reaccionamos muchas veces con conductas egoístas, torpes y poco acertadas. Nuestros chavales necesitan que les ayudemos a llegar a su etapa más fructífera; la adolescencia; la antesala de la madurez. Necesitan saber que sus padres están de su parte, aun cuando les regañen, contundentemente, si fuera el caso. Necesitan nuestra ayuda de una manera silenciosa, discreta como si no se la diéramos.

En esta espiral de cambios que están sufriendo, los padres deberíamos estar ahí, sin desanimarnos. Nuestra misión no es combatir su adolescencia, sino prepararles, hacerles saber, que estamos en el mismo equipo.

Una buena manera de comenzar a mejorar la relación con nuestros hijos es comprobar como es nuestra comunicación con ellos. Cuando hablamos con nuestros hijos se nos presenta una oportunidad única de mejorar como padres, transformar los monosílabos en palabras, en confianza, en respeto mutuo.

Cosas que tenemos que tener en cuenta cuando hablamos con nuestros adolescentes:

  • Una conversación con nuestro hijo comienza escuchándole. Permitiendo que sea él el que hable, teniendo en cuenta que escuchar es algo más que no hablar, significa estar receptivo, trasmitir serenidad…
  • Observar el lenguaje de nuestro cuerpo, nuestros gestos, nuestra posición… nuestro lenguaje no verbal, debe hacerle saber a nuestro hijo que se le escucha, que dispone de todo el tiempo del mundo para atenderle.
  • Buscar un espacio en el que se encuentre cómodo, donde exista la intimida necesaria para no ser molestados.
  • Trasmitirle confianza. Cuanto más grave sea el problema, mayor optimismo hay que mostrar en buscar una solución con los medios adecuados.
  • Intentar, por muy difícil que sea, ponerse en su lugar. Comprender como se siente sin juicios de valor.
  • Evitar ponernos nerviosos.
  • Desviar la atención hacia otra cosa mientras hablamos (móvil, ojear una revista…).
  • Dudar de lo que dice.
  • Decirles que eso es una tontería. Ridiculizar lo que dice.

Conclusión

Desterremos la idea de que ser adolescente es equivalente a ser maleducado, irresponsable y de que su futuro se encadena a ser un delincuente. Disfrutemos con ellos de la etapa evolutiva más desconcertante para ellos, por la que nosotros ya hemos pasado, porque como dice Fernando Alberca Siempre habrá buen fruto cuando se siembra; aunque sea tarde”.

Soy Montse Cestelo, coach profesional. Estaré encantada de poder ayudarte en esta misión tan especial como es la comunicación con nuestros adolescentes. ¿Conectamos?